De Bruselas a voluntario ACB

Supongo que como ya han descrito Javier, Mario y Ainhoa las motivaciones de todos los que nos apuntamos al voluntariado ACB son dos: la pasión por el basket y las ganas de dar sabiendo que lo que vas a recibir no se puede pagar ni con todo el oro del mundo: amigos, risas, buen ambiente y sobre todo mucho baloncesto desde dentro.

Para los que no me conozcan, que supongo serán la mayoría, soy Adrián, español nacido, criado y viviendo actualmente en Bruselas. Como todo el que haya practicado este deporte desde pequeño soy un apasionado del baloncesto. He sido jugador, entrenador, árbitro y ahora echo una mano en la gestión de un equipo aquí en Bruselas.
Probablemente alguno se esté preguntando: ¿Pero qué narices hace un “belga” escribiendo en el blog de voluntarios de la ACB? Pues es fácil:
Para todos los amantes de este deporte creo que la Copa del Rey es EL evento que uno no puede perderse, vivas en Badalona, Fuenlabrada, Málaga, Bruselas o Berlín. El mejor baloncesto de Europa se juega en España y el buen ambiente que se vive durante los cuatro días del torneo es difícilmente superable.
Desde que acabé el bachiller en 2007 me apunté con otros amigos a hacer una escapada anual a la ciudad española que albergara la competición. Empecé en 2008 donde vi a Rudy y a Ricky levantar la copa, después del inolvidable triple de Rudy contra el Real Madrid en semifinales. Desde entonces ha sido un no parar: Bilbao, Madrid, Málaga, hasta el año pasado. La Copa era en Gran Canaria y el transporte y las conexiones no eran fáciles. Mis amigos, cambiaron el baloncesto por el esquí y cuando me llegó un mail proponiéndome ser voluntario se me iluminaron los ojos.
Después de un intercambio de correos, y una entrevista vía Skype, recibí un mensaje avisándome que estaba seleccionado para formar parte del equipo de voluntarios. A la ida las conexiones no fueron difíciles, pero a la vuelta creo que cogí todos los medios de transporte habidos y por haber: barco hasta Tenerife, bus del puerto al aeropuerto, avión hasta Madrid. Escala de unas horas hasta coger otro vuelo hasta Bruselas y desde allí un tren desde el aeropuerto hasta el centro y luego el metro para llegar a casa. ¡Conseguido! Fueron muchas horas de viaje pero valió la pena. Volvía relamiéndome del fin de semana que había pasado y el viaje se me pasó volando.
Dicho esto, creo que es evidente que animo a todo el que pueda a escaparse una semana y vivir el baloncesto de una forma diferente. Ni falta hace decir que el ambiente que se respira es espectacular: el público se lo pasa bien juegue quien juegue, todos los partidos se juegan con mucha tensión, y el equipo de voluntarios es inmejorable.
Enhorabuena a todos los seleccionados y ¡nos vemos en A Coruña!

Adrian Benítez – Bruselas

2016-11-11T00:02:14+00:00 07-01-2016|